En cuanto al Salón en sí, sobre los stands y exposiciones, he de decir que especialmente el de Norma estaba muy cuidado. Su propuesta de poner un piano en el stand y traer a una pianista, que tocaba temas de animes, y realizar un concurso con un manga de premio para los que adivinasen más títulos fue algo muy original. Me gusta cuando una editorial varía su stand, haciéndolo más temático en función de una novedad destacada para la ocasión, como ya ocurrió con Glénat, cuando Kobayashi vino a España, el stand monotemático de Eagle de este año o por citar otro ejemplo del mismo Salón, la zona de Norma habilitada para las firmas, con sus cajas formando una especie de robot.
Las mesas redondas fueron en general interesantes, aunque me pareció que sobraban la de las distintas visiones sobre Japón, pues se limitaron prácticamente a poner fotos, y la de la Bloggercon. Resaltar especialmente la presentación de Fable 2, repleta de humor y con demostración incluida de la mecánica del juego, y la última del Salón, sobre la ausencia del anime en televisión, que quizás por ser precisamente la última fue de las más divertidas, en cierto modo “familiares” por la relación de complicidad y respeto que acabó estableciéndose entre los ponentes y el público, en un ambiente de gran distensión y buen humor.
En cuanto a la organización, como siempre hay partes buenas (e incluso muy buenas) y otras mejorables. Empezando con las mejorables, he de recalcar la total ausencia de alguien que vigilase la entrada a la sala de prensa, pues en particular el domingo, tras el concierto sorpresa de los JAM Project, muchos de los fans del grupo los siguió hasta las mismas puertas, intentando incluso colarse en su interior, teniendo que hacer algunos de nosotros las funciones de “perro guardián” por llamarlo de alguna forma, y encima tener que aguantar algunos comentarios de mala educación o directamente que nos ignorasen hasta que nos pusimos prácticamente en sus narices y les bloqueásemos el paso. Opino que debería haber alguien controlando que sólo (y recalco el sólo) entrasen aquellos con pulsera azul, es decir la acreditación de prensa. Con respecto a los miembros del equipo de seguridad, y siguiendo con lo anterior, puesto que creo que esa debería ser una de sus funciones, también sigue habiendo un problema que arrastramos desde hace años: la ocupación de las escaleras de acceso al piso superior por parte de gente que se queda sentada en ellas. Nuevamente, pedir las cosas por favor en ocasiones no surte efecto, pues al ser tú una figura que no reconocen como alguien con autoridad no te hacen ni caso y acabas teniendo que decirlo a malas, ya sea porque llevas prisa para acudir a una mesa redonda o de presentación, o para cubrir una entrevista. Supongo que al ver un uniforme de seguridad la gente haría más caso. Es principalmente un problema de prevención, puesto que los más perjudicados en caso de producirse una emergencia serían los que obstaculizan el paso.
Siguiendo con el tema de los miembros de seguridad, y ya en otro plano, sé que es algo difícil de conseguir pero podrían ser un poco más amables. Entiendo que se agobien, pero que no lo paguen con el público y mucho menos con los acreditados, pues en mi caso me cogieron de la muñeca cuando fui a entrar por la parte especial para acreditaciones, supongo que porque habían visto a gente que entraba allí con pulseras falsas o prestadas, y me la retorcieron sin pizca de delicadeza para ver si la mía era legítima.
Ya pasando a la parte más amable y a los logros de la organización, he de decir que en cuanto a entrevistas estas estuvieron muy bien planificadas y orquestadas, y si había alguna alteración era por culpa de los medios de comunicación (por ejemplo, tuvimos que reducir el tiempo de entrevista al autor de Gundam, porque los anteriores llegaron tarde y se empeñaron en realizarla de todas formas). He de resaltar el gran trabajo de Glénat y Ficomic para que pudiésemos tener una entrevista con Kawaguchi (Eagle), aunque fuese conjunta para toda la prensa, pues era eso o nada y me consta que les costó organizarla, así como el hecho de brindarnos la oportunidad de hablar con Carles Santamaría y poder entrevistarlo sobre el Salón del Manga, primero en estilo “rueda de prensa” y luego de forma más personal, algo que hasta el momento creo que no se había hecho. En general, los miembros de la organización eran todos muy amables y solícitos.
¿Anécdotas? Muchísimas… sería algo muy largo de explicar. Quizás resaltar la afabilidad de Yoshikazu Yasuhiko (Gundam The Origin), muy interesado en España, que llegó a preguntarnos a los entrevistadores de OxigenStar de dónde éramos y qué significaban nuestros nombres, el humor típicamente británico de Ian Lovett… los invitados eran todos muy simpáticos con los medios de comunicación y sus admiradores. Otra que me hizo mucha gracia fue precisamente cuando, como he dicho antes, hacíamos en cierto modo de “perros guardianes” de la puerta de la sala de prensa. Tras pedir a la gente que no entrase en ella, una niña de dos años, andando torpemente (el andar típico de los niños muy pequeños), por supuesto desconocedora de que no podía pasar (seguramente ni se enteraría al ser tan pequeña), se separó de su madre que estaba hablando con unas amigas delante de la sala de conferencias y fue andando hacia prensa. Medio en broma dijimos “a ver si la está utilizando como cebo para entrar a ver a sus ídolos” (los JAM Project ya estaban dentro) cuando la madre fue a por ella y estuvo diciéndole a su hija qué eran las cosas que le llamaban la atención (el hecho de que hubiese un baño tan aislado, por ejemplo). Una nota muy tierna.
Etiquetas: Carles Santamaría, Celia P. Bayarri Gausi, Ficomic, Glénat Ediciones, Ian Lovett, Jam Project, Norma Editorial










Sigo diciendo que la niña de dos años era una excusa de la madre… xDDD
que fue lo que dijiste?
“es un señuelo kawaii”? XDD
Algo parecido… dije “es una excusa kawaiiosa” (creo).