En el 13 Salón del Manga de Barcelona el Studio Kôsen, conocido dueto español dentro del género del yaoi, formado por Aurora García Tejado y Diana Fernández Dévora; estuvo presentando su última obra publicada en España, Stallion. Allí tuvimos la oportunidad de hacerles una breve entrevista sobre la visión que tienen ellas sobre su trabajo en América, y los resultados en España.
OS: En España, ¿Participasteis en algún tipo de concurso manga para jóvenes artistas? Antes de dar el paso al extranjero.
Aurora: Sí, pero eso fue bastante antes, en el 97 o así, cuando todavía no éramos ni estudio. A mí me dio por participar en uno, porque el año anterior el premio había sido un viaje a Japón. Participé y gané, pero ya no hacían el viaje a Japón [risas].
Diana: En el de Ficómic, ¿no?
A: Sí, en el de Ficómic. Me dieron unas pelillas y un lote de mangas, que oye, fueron bien recibidos. Pero eos, que tampoco tuvo mucha más repercusión.
D: Luego volvimos a participar en ese concurso, pero ya ni ganamos ni nada [risas].
OS: ¿Cómo os atrevisteis a viajar al extranjero para publicar vuestras obras?
D: No fuímos expresamente al extranjero para enseñar nuestro book. Nuestro primer trabajo nos llegó por internet. El que se encargaba de hacer los libros de dibujar manga nos escribió un mail diciendo que le gustaba nuestro trabajo, y que si queríamos participar en él. Lo de Yaoi Press, esta empresa se anunciaba en los foros de la comunidad de DevianArt, buscaba dibujantes; entonces la gente le enseñaba sus trabajos, y nosotras fuímos, le enseñamos los nuestros por mail, y les gustó. Así empezamos a trabajar.
Lo de Tokyo Pop sí que fue por ir directamente hasta ellos para enseñarles nuestro trabajo, porque sí es cierto que muchas editoriales grandes no hacen caso a los mails, ni si quiera si les mandas las cosas por correo, entonces tienes que ir tú en persona hasta ellos para que te hagan caso.
OS: ¿Es distinto el mercado del comic español al americano?
D: Realmente es igual. Tienen el mismo prejuicio de que si no eres japonés, no eres manga. Pero yo creo que es exactamente igual, a lo mejor allí triunfan ciertos títulos que aquí no. El yaoi por ejemplo está teniendo más éxito que en España, pero posiblemente es porque son más [risas]. Aunque sí es cierto que ya hay varias editoriales que se dedican exclusivamente a editar yaoi…
A: Pero claro, allí también tienen el problema de las imprentas, que quizás no hay muchas que estén dispuestas a editar ese material.
D: Bueno sí, pero los americanos que tienen ese problema con el sexo, el puritanismo, con sus estados que son super católicos y eso de que la homosexualidad debería ir a la hoguera.
A: Un problema de censura, más bien.
OS: En el extranjero vuestras obras han tenido bastante éxito, entonces, cuando llegáis a España y veis que ese éxito se repite, ¿cómo os sentís? ¿Por ser en España le tenéis más cariño, o…?
D: Sí, sí, obviamente. Siempre hemos visto gente que nos escribía, gente a la que le gustaba nuestro trabajo. Pero nunca era el estar por internet, en los foros que visitas tú durante toda la vida, porque también eres aficionada y te gusta mirar en los foros, y ves que hablan de ti como… No como si fueras alguien especial, sino como si fueras alguien que no…
A: Alguien completamente ajeno.
D: Alguien que no te va a ver. Como si hablan de cualquier autor japonés, que evidentemente ese autor está en su casa y no se va a enterar de que se está hablando de él. Es una sensación muy rara el que andan por ahí, marujeando sobre ti: “¿Habrán participado en no se cual concurso? Ay, pues yo me enterado de que tienen una página no se donde” [risas].
A: Pero no, no participamos en los foros para decir algo. Los miramos desde fuera, y el ver que están hablando de ti, si una obra a gustado… Inclsuo comentando que si les ha gustado más que el yaoi que editan otras editoriales…
Es super guay.
OS: Ya habéis hablado de esa pequeña censura que hay en América, y teniendo en cuenta el mercado tan cerrado que abarca el yaoi… ¿Porqué yaoi? ¿No os hubieran interesado más otros géneros a la hora de abarcar más público?
A: Bueno, porque vimos el anuncio de esa editorial que hacía yaoi. Pero claro, ahora mismo estamos haciendo otras cosas, porque el yaoi la verdad es que límita mucho al contar historias, y claro, no puedes llegar a todos los mercados, el tema de la censura que no te va a leer todo el mundo… Es un pequeño ghetto ahí del que queremos salir. Entonces, la historia que estamos haciendo para Tokyo Pop tiene poco de yaoi… Tiene yaoi si te lo quieres imaginar, porque claro, aunque la editorial quería que hicieramos yaoi, nosotras estabamos buscando más allá… Entonces jugabamos con eso de sugerir [risas].
D: Es más bien como Yami no Matsuei, que hay un tanteo y tal…
Pero vamos, que fue yaoi porque era Yaoi Press, que llega a ser Yuri Press, pues Yuri, o lo mismo si hubiera sido Hentai Press. Fue una editorial que pagaba muy bien por página, buscaba dibujantes y dijimos, pues, a por ello. El yaoi nos gusta, pero no somos autoras exclusivas de yaoi.
OS: Como todo autor tendréis vuestras influencias, ¿cuales son? ¿Cuales fueron vuestros primeros contactos con el manga?
D: En mi caso con el manga fue Caballeros del Zodíaco en la tele. Yo dibujaba francamente mal, y no tenía fuerza de voluntad como hace mucha gente de parar el video y dibujar ahí de la televisión. Y como no me apetecía copiar yo los hacía ahí, a mí estilo, como podía… Vamos que no se parecían en nada. Así que influencia, influencia de tener un estilo similar a Saint Seiya… Bueno, quizás se parecían un poco en el cabello, pero siempre me ha dado pereza copiar un estilo, así que a lo mejor cogía cosas que me gustaban, como la forma de la nariz… Pero a fuerza de dibujar diariamente sacabas tu propio estilo… ¿Y tú?
A: Yo es que empecé con Candy Candy…
D: Bueno, has dado muchos saltos, que pasaste por Caballeros del Zodíaco, Bola de Dragón, Candy Candy, saltando hasta las Clamp.
A: Sí la verdad es que he dado muchos saltos, mi estilo fue saltando de unos a otros, cogiendo rasgos de cada uno…
D: Y luego Zetsuai [risas]. De pasar de unas caritas redonditas de Clamp, de repente las caras eran super largas con los ojos de Clamp.
A: Casi muere mi estilo en esa época [risas].
D: Y luego llegué yo…
A: Me dio un par de sopapos y me dijo “¿Qué es esto?”.
D: Y ya empezó a dibujar bien [risas]. Pero con los años las influencias se diluyen, si a caso de algún manga se te ocurre algo al ver algún entintado y haces algo parecido, pero ya no.
OS: ¿Cómo os conocisteis? ¿Cómo llegasteis a dibujar juntas?
D: Nos conocimos porque las dos empezamos a colaborar en un fanzine de Sailor Moon. Y como las dos dibujabamos pues nos hicimos más amigas que a lo mejor del resto.
Y empezamos a dibujar juntas porque fuímos con nuestras carpetas a un Salón del Cómic, y la que llevaba la revista Dokan se pensó que dibujábamos juntas y nos encargó una proyecto juntas. Nos preguntábamos que hacer y tal, pero había que seguir. Así que casi, casi, fue por accidente.
OS: Cuando os ponéis ha hacer algo nuevo, ¿hay un aluvión de ideas? ¿O es más bien una piensa y la otra dibuja?
A: Realmente las ideas nos vienen cuando estamos trabajando en otras cosas. Si ahora mismo estoy entintando durante tres meses una misma obra, de repente pienso “Ay! Pues ojalá pudiera ponerme a dibujar tal cosa” o “se me ha ocurrido x historia ahora mismo”, y es imposible ponerse en ese momento. Así que se lo decíamos la una a la otra porque se nos ocurre en el momento menos oportuno.
D: Aunque poco a poco estamos intentando separarnos como autoras. Entonces, yo tengo mi propio proyecto, pero sólo le cuento cuando tengo dudas, pero no le cuento la historia, porque cuando la lea quiero que la disfrute como una lectora más. Pero vamos, que nuestro plan es separarnos y que llegue un momento que dejemos de ser Kôsen para ser Aurora y Diana.
Etiquetas: Aurora García Tejado, Diana Fernández Dévora, Studio Kôsen









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