Nao, de seis años, vivía sola con su madre en un pequeño apartamento destartalado hasta que esta encontró por fin a un hombre, con el que se casó, y que además resultó ser de buena familia. Nao y su madre se sentían intimidadas por el tamaño de la casa, pero al fin y al cabo eran felices, puesto que el padre mostraba un gran afecto por ambas, y trataba a Nao como si fuese su propia hija, aunque no hubiese lazos de sangre entre ellos. Sin embargo, una tragedia terminaría cambiando la vida de Nao y la llevaría a plantearse fingir un secuestro para llamar la atención.
Dos años después de empezar a vivir con todos los lujos, la madre de Nao enfermó y acabó falleciendo, con lo que los temores y la angustia de Nao, quién tras la boda había adoptado el apellido de su padrastro, Sugawara, se hicieron presentes, pues creía que al no ser la legítima hija del dueño de la casa la acabarían echando o repudiando. Pero sus temores eran infundados, pues el señor Sugawara, al que en ese momento solo le quedaba la pequeña, adoraba a Nao con todo su corazón. Los años fueron pasando, hasta que Nao cumplió los catorce años, y a pesar de ver que sus temores eran infundados, la angustia de no pertenecer realmente a esa casa seguía presente.
Seis meses antes de que comience nuestra historia, el señor Sugawara contrajo matrimonio con Kyoko, que desde un primer momento no cayó bien a Nao. Esta situación hizo que Nao se esforzase cada vez más en discutir con su nueva madre, sin embargo, en un principio lo disimulaban con sonrisas, de forma que cualquiera que les viera, incluído el señor Sugawara, pensaba que se llevaban muy bien, hasta un día en que Kyoko ya no pudo contenerse más y discutieron a voz en grito. Entonces, el padre de Nao se dio cuenta de que realmente se odiaban, y durante la discusión se puso de parte de Kyoko, lo que desencadenó la trama principal de esta historia.
En primer lugar, Nao huye de casa y se aloja durante un par de días en la vivienda de una amiga, con la esperanza de que su padre se dé cuenta de lo mucho que la quiere y culpe a Kyoko de su desaparición. Sin embargo, al volver a casa para ver como iban las cosas, Nao descubre que sus padres se han ido de compras navideñas, tomándoselo como una gran afrenta, pues lo interpreta como una falta de interés por ella. Entonces Nao decide quedarse en la habitación de la única sirvienta que quedaba en la casa, Kuniko, para ver si su familia muestra por fin síntomas de preocuparse por ella. Para ello, hace que Kuniko compre dos móviles con micrófono incorporado, uno para Nao y otro para la sirvienta, y poder así enterarse de las conversaciones en la casa.
Un día Nao ve por la ventana como su padre habla con su secretaria, visiblemente afectado, pues piensa que su hija ha podido ser incluso secuestrada, y decide entonces volver a casa para pedirles perdón. Pero antes de entrar, escucha las risas de Kyoko y su padre, con apariencia despreocupada, y decide entonces poner en marcha la idea que le ha sugerido su padre: simulará su propio secuestro para demostrarles de una vez por todas que la quieren. En seguida, Nao verá como su treta da los frutos deseados, su padre, alarmado, llamará a la policía, y a partir de entonces Kuniko será la única fuente de información y el único contacto entre Nao y su casa. Su relación irá fortaleciéndose a medida que el asunto del secuestro se complica y es cada vez más difícil dar marcha atrás, llegando estas dos chicas a ser grandes amigas, aunque finalmente aprenderemos que, como bien dice el refrán, en muchos casos las apariencias engañan.
Ediciones Glénat nos trae un manga de género Seinen, basado en un guión adaptado de una novela de Otsuichi (al igual que Goth) y con dibujo de Hiro Kiyohara, mangaka bastante joven, pues hizo su debut en la revista Shonen Ace en 2004 con la obra Sakura iro Cemetery. La historia, de dibujo claro y definido, que permite identificar perfectamente a todos los personajes sin lugar a confusiones y que presenta tramas sólo cuando estas son necesarias, mantiene en vilo al lector desde la primera a la última página, con el deseo de saber como saldrá Nao airosa del lío en el que se ha metido al tratar de hacer algo tan inocente como llamar la atención. En este tomo único descubriremos que siempre hay imprevistos que llegan a complicar las situaciones que se creían controladas, y que a pesar de lo que pueda parecer, hay personas que se preocupan por tí más de lo que dejan entrever, mientras otras sólo lo fingen para sacar provecho de la situación.
Datos técnicos de la obra:
Título: Missing Holiday
Año: 2006
Extensión: Tomo único
Editorial Japonesa: Kadokawa
Editorial Española: Ediciones glénat
Género: Seinen
Formato: Rústica con sobrecubiertas, 200 páginas B/N y Color
Precio: 8'95 €

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Etiquetas: Ai Yazawa, Clamp, Death Note, Dolmen Editorial, Dragon Ball, DVD, Hiroaki Samura, Nana, Naruto, One Pound Gospel, Osamu Tezuka, Shiriagari Kotobuki, Takeshi Obata









Lo primero pelotearos un poco. XD Y es que si por algo me gusta Animangaweb es por el tema de las reseñas, muchas y variadas, antiguas y nuevas, en fin… que como lector de cómics se agradece tener una web de referencia. (Se acabo el peloteo)
A mi este manga me parece bastante flojo. Se centra excesivamente en los caprichos de la niña, lo que le da un toque demasiado infantil. En mi opinión, la portada engaña bastante, puesto que parece que va a ser un manga "serio" y con mucha "chicha", cosa que a mi parecer no es así. Sinceramente este manga me a defraudado bastante, me esperaba algo mas "para adultos" y a pesar de este catalogado como seinen yo tengo mis dudas de que realmente lo sea.
Me parece que Glenat con obras como "Missing Holiday", "Goth" o "Sky High" esta queriendo aprovechar el tirón de la moda "emo" que luce hoy en día la chavalería. Cosa que no me parece mal, pero casi mejor podrían haber creado una linea nueva. Eso de que lo cataloguen como seinen "al uso" no me convence nada de nada.
P.D. Que no se interprete como una critica chunga hacia Glenat, al fin y al cabo todo el mundo esta en su derecho a querer vender.
A mi me gustó (aunque no me sorprendió) el giro final de la historia.
Comprendo, al leer la opinión del autor al final, que, al tratarse de la adaptación de una de sus primeras historias, no tenga cuerpo. En ese sentido, Goth es más madura y siniestra.
Espero que se animen, y traigan más novelas japonesas.